lunes, 27 de marzo de 2017

Lanzarote: guía para visitar la isla de fuego y volcanes.

Lanzarote es tierra de fuego y volcanes. La tercera isla más poblada del archipiélago canario es un destino idílico en cualquier época del año gracias a sus amables temperaturas, pero también a la infinidad de atractivos que concentra en su no demasiada extensa superficie.

Lo ideal es ir fuera de temporada alta y así disfrutar de este paraje de una manera mucho más tranquila, alquilar un coche y recorrer la isla saboreando cada rincón. Nosotros fuimos una semana después de semana santa y la isla estaba prácticamente desierta, pudiendo incluso disfrutar de algunas de sus mejores playas casi en solitario, una experiencia que ha clavado Lanzarote en mi memoria.

La isla de Lanzarote se adapta a todas las necesidades y tipos de visitantes, desde escapadas hasta estancias de una semana en las que se puede conocer mejor todo su territorio, explorar lugares algo más recónditos o realizar alguna de las caminatas que se organizan desde el Ministerio encargado de gestionar los Parques Nacionales. Pero, ¿cuáles son los atractivos principales que ofrece Lanzarote? 

Las vistas desde cualquier punto de la isla son sensacionales

En nuestra estancia de una semana en la isla, alquilamos un coche -algo que recomendamos encarecidamente, por las facilidades que esto ofrece- y recorrimos todos sus rincones. Después de la visita a la isla y haciendo una valoración de sus principales puntos de interés, estos son los lugares que creemos indispensables para no olvidar nunca Lanzarote:

1. Playa de Papagayo


Unas de las playas que no se debe dejar de visitar, Papagayo está considerada cómo una de las joyas de la corona de la isla. Los aproximadamente dos kilómetros de costa que van formando diferentes calas a las que se tiene acceso, conforman una paraje idílico que ha sido catalogado como parque nacional, por lo que si deseas entrar en coche hay que pagar una cantidad simbólica (aunque también se puede llegar caminando y sin pagar). Su arena blanca, sus aguas cristalinas y su localización, al sur de la isla dónde el viento no acecha con tanta intensidad y el clima es mucho más relajado, convierten a las playas de Papagayo en un lugar maravilloso incluso, para ver las puestas de sol al final de un buen día de playa.

2. Playa de Famara

Paraíso para los surfistas, que se acercan en masa a esta bonita playa con las montañas de las Peñas del Chache (670 m) como telón de fondo. Y si los surfistas van es porque hace viento, así que pese a que se antoja imprescindible acercarse aunque sea a verla, fuera de la temporada de verano el viento azota con fuerza y se hace más difícil tener un momento relajado. Pese a esto, es una de las playas más bonitas de la isla.

3. El Golfo

Otro de los lugares que te dejan con la boca abierta y es que, es un privilegio poder ver un cráter a nivel del mar. Como consecuencia de las erupciones de 1730 se formó esta zona que ahora se conoce como El Golfo. Allí puedes acercarte al mirador o realizar una de las rutas que organiza el Ministerio, de varias horas de duración aunque de nula dificultad, y con un guía local que harán que la jornada sea insuperable. Para realizar estas rutas, las plazas son limitadas y tienes que apuntarte antes en la web de parques nacionales gestionados desde el Ministerio.

Puedes hacer desde aquí tu reserva para cualquiera de las rutas en la isla deLanzarote. 

4. Lagomar, la antigua casa de Omar Shariff

Una de las sorpresas agradables de la isla. La antigua casa del famoso actor Omar Shariff es una joya que éste no supo conservar y perdió en una apuesta. El lugar se encuentra en una colina excavada en la que puedes ir subiendo y bajando escaleras, atravesando pasillos hasta llegar a alguna pequeña habitación o toparte con alguna gruta...en definitiva, es un lugar curiosísimo, pero sobretodo de una gran belleza y con unas vistas descomunales. Y lo más sorprendente: !allí vivía alguien! Hoy es lugar de visita y su bar es famoso por hacer unos deliciosos mojitos que puedes tomarte con vistas a la piscina y en un ambiente relajado.

5. Parque Nacional de Timanfaya

Un paisaje formado a base de fuego, ceniza y rocas y carente de cualquier tipo de vegetación. Las erupciones continuadas que se produjeron entre 1730 y 1736 han dejado una extensión enorme con cráteres y un paisaje que impresiona. Puedes subir hasta la parte más alta del parque en coche y ahí, dónde se encuentra el restaurante, tomar un autobús que recorre la sinuosa carretera de 14 kilómetros que se adentra en este paraje mientras te explican algunas de las características o hechos más relevantes de su formación. Si se quiere hacer alguna ruta guiada de senderismo, hay que reservarla con antelación.

6. Jameos del Agua

Uno de los lugares que más representan la omnipresencia de César Manrique en toda la isla. Esta cueva volcánica, casa, museo y hasta auditorio para conciertos es uno de los lugares más visitados de la isla y no dudes en que no te decepcionará. La simbiosis arte-medio ambiente siempre buscada por el artista y arquitecto tiene aquí su máxima expresión.

**BONO TURÍSTICO EN LANZAROTE
--> Los lugares más emblemáticos de la isla (Jameos del Agua, Timanfaya, Cueva de los Verdes, Mirador del Río, MIAC y el Jardín de Cactus) requieren del pago de entrada, pero existe la posibilidad de comprar bonos turísticos que abarcan 3, 4 o 6 centros y con ellos ahorrar algo en el conjunto de las entradas. Estos bonos pueden comprarse en cualquiera de los seis lugares mencionados.


7. Mirador del Río

En la punta norte de la isla, este mirador es un lugar privilegiado para ver la diminuta isla La Graciosa. Es uno de los puntos más visitados de la isla y con razón, porque aunque la visita es breve, las vistas bien merecen la pena.

8. Cueva de los Verdes

De nuevo estamos ante uno de los puntos con mayor afluencia de visitantes. Y de nuevo es fácil entender el motivo. La Cueva de los Verdes es un tubo volcánico en el que te adentras mediante una visita guiada para descubrir los rincones de esta formación de más de 5.000 años de antigüedad. Al final del recorrido, por si no has tenido suficiente, la cueva nos guarda una sorpresa que sólo los visitantes descubrirán y que sabréis que no tenéis que explicar a nadie.

9. Teguise

Esta pequeña población fue la antigua capital de la isla y es bonito pasear por sus empedradas calles, pero lo más importante y el motivo por el que esta villa es famosa es su mercado dominical. Cada domingo de 9 a 14h Teguise se transforma y aparca su tranquilidad para dar paso al ajetreo de los puestos de artesanía o de gastronomía local en el que es conocido como el mercadillo más famoso y más grande de las Islas Canarias.

10. Gastronomía canaria

No es un lugar, pero es algo que sin duda hay que disfrutar. La gastronomía canaria tiene un buen puñado de platos deliciosos, cómo las famosas papas arrugadas con mojo picón, quizás el plato estrella de las islas, una buena vieja fresca (pescado autóctono) o unas sensacionales lapas con mojo.

Entra aquí para descargar el mapa de Lanzarote.

lunes, 13 de marzo de 2017

Consejos y datos útiles para visitar Guatemala (hoteles, restaurantes, etc.)

Es el primer post que realizo de este tipo, pero creo que merece la pena concentrar en una entrada todos los hoteles, restaurantes y otros lugares interesantes por los que hemos pasado durante nuestro viaje a Guatemala. siempre que estás organizando un viaje por libre acabas recurriendo a multitud de blogs que hablan sobre sus experiencias y es fácil acabar tomando nota de aquel hotel con buenas vistas o de tal restaurante que sirve unos platos típicos a precios irrisorios. A partir de ahora, reste será el formato para dar a conocer los lugares por los que hemos pasado y la valoración de los mismos.

Valoración
$ --> muy barato
$$ --> barato
$$$ --> medio
$$$$ --> caro
$$$$$ ---> muy caro

Antigua Guatemala

Hotel la Casa de Don Ismael ( 3ra. Calle Poniente No. 6) [$]--> Es uno de los hoteles más baratos de la ciudad y ese fue el motivo por el que inicialmente fuimos. Los precios en la ciudad tienden a ser altos, pero rebuscando encontramos esta joya. Si bien es cierto que es un hotel sencillo, sin alardes y sin ningún tipo de lujo, sus habitaciones son pequeñas pero están limpias y lo mejor, su terraza tiene vistas directas al volcán Fuego. Y sí, eso merece la pena, porqué en nuestro caso por ejemplo, pudimos disfrutar todas las noches de las explosiones de lava mientras jugábamos una partida de cartas en la terraza, un lujo que nada tiene que ver con lo que ofrecen otros hoteles mucho más caros. También hay que tener en cuenta que suelen ofrecer desayuno incluido en el precio de la habitación (sencillo pero suficiente) y un buen servicio de transportes a todos los lugares turísticos del país.

Hotel El Carmen (3a Avenida Norte 9) [$$] --> Teníamos que volver a pasar la última noche en La Antigua y pensábamos que sería imposible encontrar algo al nivel de nuestro primer hotel, pero debo decir que el Hotel El Carmen superó con creces nuestras expectativas. Nos ubicaron en una habitación excelente (las dobles son casi todas iguales, de calidad muy alta, pero cuidado con las triples, que hay alguna menos agradable) y también tiene una terraza con vistas al volcán Fuego (fue el motivo principal por el que nos alojamos aquí), además de un patio interior sublime y por si eso fuera poco, sirven un desayuno exquisito, el mejor de todo el viaje con mucha diferencia. El precio es algo superior al anterior, pero sigue siendo una de las opciones más baratas que se pueden encontrar. Si algún día volviese a La Antigua, sin duda sería mi elección.

Café Condesa (
Parque Central | 5a Avenida Norte, Número 4) [$$$] --> Situado en la plaza central, es uno de esos muchos restaurantes con un patio interior que les da un encanto especial. Nosotros no comimos allí, pero estuvimos tomando los magníficos zumos de frutas que preparan y la verdad es que tanto la carta como los postres tenían un aspecto buenísimo. El espacio invita a entrar y es perfecto para pasar un rato agradable. 

Café Condesa (Antigua Guatemala)

Wiener Restaurant (Calzada Santa Lucia, Portal Del Comercio # 8 | Zona 1) [$$] --> Ideal para el que quiera tener una comida algo más occidentalizada, con nachos o pollos schnitzel como las estrellas del menú, servidos en raciones exageradas aunque realmente bien preparadas. En condiciones normales no es uno de los grandes lugares de la ciudad, pero cuenta con la ventaja de que mantiene abierta la cocina cuando casi todo empieza a cerrar. Nosotros llegamos la primera noche a eso de las diez y lo encontramos abierto, era la única opción cercana y nos pareció un acierto dadas las circunstancias.

El Papaturro (2da. Calle Oriente # 4) [$$$$] --> Este restaurante salvadoreño prepara unos platos típicos exquisitos, aunque el precio es demasiado alto en mi opinión. El trato por parte del dueño es sensacional, con extrema amabilidad y ganas de conversar. El lugar, si fuese algo más barato, sería excepcional. Nos costó aproximadamente unos 20-25 euros por persona.

Café Sky (
1A Avenida Sur #15) [$$] --> Lo mejor de este café es su terraza, con buenas vistas sobre la ciudad. Puedes comer platos principales o pasar un buen rato tomando una cerveza. El lugar es muy agradable y tienen buenos platos de estilo mexicano.

La casa de las mixtas (
3a. Calle Poniente #31) [$] --> Es pequeño pero hace un menú entre semana perfecto para comer pagando una verdadera miseria. Además, prepara una mixtas (especie de hot dog al estilo guatemalteco) muy ricas y también a unos precios irrisorios.

Copán

Casa Doña Elena B&B (
Avenida Centro America | Bo. El Calvario) [$$] --> No está situado en pleno centro, sino más bien algo a las afueras, aunque en realidad es un paseo de diez minutos hasta la plaza central. Ese sería el único pero de este pequeño bed and breakfast rodeado de naturaleza y con buenas vistas. Las habitaciones también están muy bien, grandes y limpias. Además, el desayuno que sirven es completo y el personal muy atento. Quedamos muy contentos de la única noche que pasamos allí.

Restaurante La llama del bosque (
Av. La Cuesta) [$$] --> Restaurante bastante cuidado en el que sirven comida tradicional a un precio más que razonable. El típico anafre es excelente, así cómo el resto de platos tradicionales que probamos.

El delicioso anafre hondureño
Restaurante Los Asados (Av Copán) [$] --> El lugar no está tan cuidado y el aspecto dista mucho de los mínimos que uno espera. Sería el equivalente en nuestro país al típico bar. Sin embargo, la comida es buenísima. Volvimos a tirar de anafre, de nuevo excelente, y además pedimos unas brochetas de carne que estaban deliciosas. Según nos dijo el dueño del hostal de en frente, la especialidad del local es la carne y comprobamos que así era, te la hacen al momento en una barbacoa de carbón que ves desde la mesa. 


Río Dulce

Hotel El Tortugal (Río Dulce) [$$] --> Ofrece cabañas en un entorno natural a las que sólo se puede acceder en lancha. Aunque el lugar es bonito, podría ser mucho mejor. Cuando llegamos nos dieron una cabaña a medio acabar, estaban realizando unas obras en el cuarto de baño y no tenía luz, así que nos tuvieron que cambiar y sólo les quedaba una superior, cobrándonos la diferencia. La cabaña que nos dieron sí que merecía la pena. Además, contando que estás obligado a cenar allí, el restaurante está bastante bien y no es nada caro. También ofrecen café gratis por las mañanas. Sin ser una maravilla, no está mal, aunque tengo claro que no volvería.

Livingston

Hotel Posada el Delfín (
Barrio Mario Sanchez Diaz) [$$] --> Un buen lugar calidad-precio y con un dueño charlatán y amable. Es uno de los alojamiento más populares de la ciudad, aunque me atrevería a decir que más por demérito del resto. No es ningún hotel de cinco estrellas, pero las habitaciones están más que correctas y limpias, las zonas comunes son geniales y la piscina (aunque nosotros no pudimos utilizarla por el tiempo) invita a darse un baño. Además, el desayuno que sirven está bastante bien y la predisposición de su personal a ayudarte es digna de mencionar. 

Típico tapado de Livingston

Restaurante Las Tres Garífunas (
Barrio La Capitanía) [$] --> Uno de esos restaurantes a los que volverías cada día. El tapado que sirven es una auténtica maravilla, de los mejores platos que he comido jamás. Imposible decir nada más, simplemente hay que ir y probarlo.

Belice City

*Aquí llegamos de noche y no recuerdo el nombre del hotel, fue todo demasiado espontáneo, nos llevó un taxista hasta ese hotel que él conocía, vimos las habitaciones, diminutas pero limpias, y nos quedamos. Sólo recuerdo que estaba a escasos 200 metros del muelle desde dónde salen los ferrys hasta los cayos, que era lo que nos interesaba.

Cayo Caulker

*La isla es muy pequeña y las calles para entendernos, no existen. Encontrar los bares, hoteles, etc. es sencillo con cualquier mapa o preguntando.


Hotel De Real Macaw (
Front Street | Hicaco Ave.) [$$$] --> El precio, para lo que hay en la isla es bastante barato, pero es que además sus apartamentos en primera línea de mar son geniales, con una terraza con buenas vistas al agua azul turquesa y desde la que ver la salida del sol. La ubicación es perfecta y las instalaciones correctas. Dentro de los apartamentos tienes cocina y algo tan útil como una lavadora, que utilizamos para poner a cero el contador de ropa sucia. 

El piso de arriba, con ese balcón, fue nuestro unos días

Wish Willy Grill [$$] -->  Uno de los locales más famosos de la isla. Prepara unos platos de langosta deliciosos, sobretodo el que sirven con una salsa de coco, aunque el curri tampoco se queda atrás. Suele estar bastante lleno así que intentad ir con algo de margen.

Lazy Lizard [$$] --> El bar de la isla. Situado en la punta norte del cayo, este bar prepara algunos platos para comer, aunque por lo que de verdad se le conoce es por el ambiente que se arma antes de la cena, durante la tarde, con una happy hour con infinidad de cócteles, buena música y la posibilidad de darte un baño en mar abierto mientras contemplas la puesta de sol.

Enjoy Bar
[$$] --> Otros de los locales con más nombre de Cayo Caulker. Situado en la calle principal, cuando llegan las horas de las comidas sacan su barbacoa y esparcen el olor a brasas mientras preparan langostas sin parar. Cualquier plato con langosta o gambas es una delicia. Volvimos un par de veces.

Rainbow Restaurant
[$$] --> Lo mejor de este restaurante es que está situado en una plataforma de madera encima del mar. Prepara platos de todo tipo, desde unos buenos burritos hasta un pollo cajún que incluso para los amantes del picante puede que sea excesivo.
Puestos callejeros [$] --> Burritos, fajitas, tacos...toda la variedad de comida mexicana a un precio ridículo y con un sabor exquisito. Puede comer un burrito o unos tacos por uno o dos euros al cambio, siempre y cuando no te importe comer de pie o disfrutar de tu plato mientras das un paseo.


Flores

Hotel Santana (Calle 30 de Junio Playa Poniente) [$$$] -->
Una maravilla. Es un hotel situado en un edificio de estilo colonial con unas vistas al lago Petén Itzá impresionantes. Las habitaciones son amplias, limpias y lo mejor de todo, con una gran terraza con vistas al lago dónde puedes ver las puestas de sol. El desayuno que sirven es también excelente. Por poner un pero, el restaurante dónde preparan las cenas no es nada del otro mundo.

Restaurante Raíces (
Calle 15 de Septiembre) [$$] --> Nos pasamos en este bonito bar a orillas del lago la mitad de nuestra estancia en Flores. Hacen happy hour por las tardes y la verdad es que merece muchísimo la pena, sus cócteles a mitad de precio salen realmente baratos. Pero no es solo eso, también cocinas de maravilla, todo en un horno de piedra dónde preparan tortitas, pizzas y otros platos típicos deliciosos. Acabamos pasando muchas horas aquí, jugando a cartas y el trato fue extraordinario. Un diez para este lugar.

Cobán

Hotel Casa Chemuc (3a Av.  2-12 zona 2) [$] --> Sencillo, muy sencillo. Era una mera parada para descansar y seguir hasta Semuc Champey al día siguiente y en eso se convirtió. El hotel es extremadamente sencillo y si me apuras, incluso andaría un pelín justo en temas de limpieza. Como parada técnica hace el servicio, para buscar comodidad es mejor encontrar cualquier otra alternativa.

Restaurante Kardamomuss (
3a. Calle 5-34 zona 2) [$$$] --> Es un buen restaurante al estilo occidental, algo poco común en el país. Sirven platos locales con productos de la región, sobretodo el cardamomo, aunque también con todo tipo de frutas, verduras, hortalizas o carnes que en gran medida salen de Alta Verapaz. El ambiente es tranquilo y relajado, con mesas grandes y mucho espacio entre ellas. Un buen lugar para disfrutar de una tranquila velada con buena comida.

Café Kob'an (
Diagonal 4, 5-13 zona 2) [$$] --> Un pequeño café que también sirve algunos platos principales, pero que es ideal para pasar un buen rato disfrutando de algún café o infusiones a base de productos locales. Los dueños son entrañables y hay también una tienda a la salida con todo tipo de productos artesanales y de las gastronomía local. Nos ayudaron mucho con varias llamadas para encontrar hotel en los días posteriores.

Lanquín (Semuc Champey)


Hostal Oasis Lanquín [$] --> Cabañas de madera en un entorno formidable, al lado del río y rodeadas de naturaleza. Evidentemente son sencillas y con las comodidades justas, pero es una opción perfecta para dormir en Semuc Champey o Lanquín, ya que tienen dos hostales, uno en cada localidad. 


Hostal Oasis, en Lanquín

Restaurante Hostal Oasis Semuc Champey [$] --> Separa el de Semuc y el de Lanquín porque tienen algunas diferencias. Aquí, imagino que porque cuesta algo más llegar, tienen un número menor de platos en la carta, ya de por si bastante básica, con algunos sandwiches y hamburguesas además de alguna ensalada. Sirven también una pizza del día en porciones. Aunque tremendamente básico, es una de las pocas opciones para comer cerca de la entrada del parque.

Restaurante Hostal Oasis Lanquín [$] --> Aquí tienen una carta algo más amplia, aunque tampoco esperéis encontrar nada demasiado sofisticado. Pese a todo, la happy hour de la tarde y los sandwiches son una gran opción. 

Panajachel (Lago Atitlan)

Hotel Perla Maya (
0 Avenida 6-69, Calle del Río, Zona 2) [$$$] --> Habitaciones bastante grandes y en buen estado, aunque hay que decir que el hotel esta un poco apartado del centro, en una zona un tanto oscura. El hotel no está mal, aunque por el precio que pagamos esperábamos quizás algo más. Las vistas al lago no justifican dormir aquí. Un par de cosas buenas son su desayuno, bastante completo y el trato de la dueña, amable y siempre dando facilidades para cualquier tema.

Circus Bar (
Avenida de los Arboles) [$$] --> Uno de los locales más famosos de la ciudad. Sirve pizzas y pastas realmente deliciosas mientras escuchas música en directo. No te esperes nada sofisticado, es informal y desenfadado, pero se come de lujo y en un buen ambiente.

Restaurante El Bistro (
Calle Santander) [$$] --> Igual es que no tenía mi mejor día, pero veo difícil encontrar unas pizzas de menor calidad en la ciudad.

Chinitas (
Calle Santander) [$$] --> Cocina fusión asiática, con algunos platos bastante notables como los rollitos vietnamitas y otros no tan buenos, como el curri. No lo incluiría en una lista de lugares a los que ir a comer.

lunes, 20 de febrero de 2017

Tikal, cuna del imperio maya en Guatemala

Llegamos desde Belice City directos a Flores. Más de cinco horas de autobús con los respectivos trámites de inmigración en la frontera de Melchor de Mencos, que por cierto son bastante rápidos. Puedes alojarte en algún rincón algo más tranquilo como El Remate, pero nos habían hablado maravillas de la isla de Flores y decidimos que cumplía con los requisitos para pasar allí las siguientes tres noches, más concretamente en el Hotel Santana, una recomendación personal de un amigo guatemalteco al que le agradecemos el apunte, pues es un hotel que además de estar bien situado (la isla es muy pequeña, no hay problemas de localización) ofrece a un muy buen precio unas habitaciones grandes, espaciosas y con una terraza con vistas al lago Petén Itzá que dejan sin aliento. Llegamos pasado el mediodía y dedicamos la tarde a organizar los posteriores días. Una jornada para visitar las ruinas mayas de Yaxhá y otra para el gran highlight del viaje; las monumentales ruinas de Tikal.


El recinto de las ruinas se encuentra a una hora aproximadamente de Flores y lo habitual para llegar hasta allí es contratar uno de los tours organizados de cualquiera de las agencias locales, que ofrecen más o menos lo mismo, a precios similares. Estas agencias ofrecen varios horarios de salida, siempre con la vuelta abierta. Las salidas pueden ser para ver el amanecer (sobre las 3:30 am), una salida muy temprano sin llegar a ver el amanecer (sobre las 4:30 am) y después, salidas a media mañana hasta la última salida, sobre las 13 pm para ver el atardecer. Tienes la opción de hacer la salida con o sin guía, aunque aquí nosotros lo tuvimos claro y lo recomendamos encarecidamente: llevar un guía convierte tu visita en una experiencia insuperable en lugares cómo este. 



Nosotros escogimos la salida de las 4:30 de la madrugada, renunciando a ver el amanecer por varios motivos; primero porque era demasiado temprano y pensamos que no nos compensaba, y en segundo lugar porque hay que tener en cuenta que para ver el amanecer hay que hacer una entrada al recinto antes de la hora de apertura oficial y eso conlleva el pago de un suplemente que nos pareció excesivo. Lo bueno del horario que escogimos es que sigue siendo muy temprano y aunque no llegas para ver la salida del sol, sigue siendo casi de noche, por lo que llegas para disfrutar del concierto que dan los monos aulladores durante las primeras horas del día, cuando sale el sol y ven como llegan los primeros visitantes a su territorio y es que ellos son los que mandan en esta zona de la selva de Petén.



Y por fin llegó el día! Nos despertamos en mitad de la noche y tras una hora de camino en un bus semi-vacío llegamos a la entrada del parque nacional de Tikal, aún con la noche sobre nosotros. Cualquiera que haya leído algo sobre los mayas, habrá oído hablar de Tikal, que fue en la época uno de los enclaves más importantes de la civilización maya y aún hoy conserva algunas de las estructuras más grandes de las que se han descubierto. Y nosotros por fin estábamos allí, en uno de esos lugares mágicos en el mundo. Por fin estábamos en Tikal.

Tikal impresiona desde que entras. Todo allí es gigantesco, exagerado;  aunque lo que se ha excavado y descubierto sigue siendo una pequeña parte de lo que fue aquella gran ciudad (se dice que apenas hay descubierto entre el 15 y 20% de lo que fue Yax Mutul, la denominación antigua de la ciudad). Los expertos calculan que habitaron allí cerca de cien mil personas, una cifra descomunal para la época, durante el siglo IX, doblando la población por ejemplo de Roma o multiplicando por diez la que en aquellos momentos tenía Londres.

La visita a Tikal

Tikal está lleno de templos que sobresalen por encima de la espesa selva de Petén, que aún mantiene engullida más del 80% de lo que fue esta ciudad. Desde el descomunal Templo V, la segunda estructura más alta del recinto con 57 metros hasta el soberbio Templo IV, el más alto de Tikal y desde el que puedes observar las crestas de los templos I, II, III y V sobresaliendo por encima de la espesa selva. 


  Pero pese a que ya has visto las dos construcciones más altas, aún queda la parte más espectacular de la visita: la Gran Plaza. Conviene llegar a la Gran Plaza de Tikal a través de otra de las construcciones más impresionantes de la ciudad maya, la Acrópolis Central, habitualmente situada a mayor altura que la plaza central, solían servir de residencia de los personajes de mayor relevancia del momento. Llegando a la Gran Plaza a través de la Acrópolis, conseguirás tener un momento único al toparte con las vistas de los Templos I y II, situados uno en frente del otro, dejando a un lado a la gran Acrópolis Central.

El templo I es quizás el que mayor relevancia ha alcanzado en Tikal, siendo portada de la mayoría de reportajes que hayáis leído sobre ella. Este templo I, más conocido cómo El Gran Jaguar, es el símbolo de la ciudad, de 47 metros de altura y que se construyó para enterrar al Rey Jasaw Chan K’awil, quien se encargó de la construcción del Templo II, justo en frente y dedicado a su esposa.

Si te has quedado con ganas de más, puede perderte por sus caminos en busca de algún mono o algún coatí mientras descubres algunas construcciones y estelas más pequeñas, aunque no menos importantes.