miércoles, 15 de noviembre de 2017

Cataratas y Safari en Murchison Falls NP

El parque de las Murchison Falls es una de las paradas ineludibles de cualquier viaje a Uganda. Y el motivo es muy sencillo; Murchison Falls NP es posiblemente la reserva natural más bonita del país a nivel paisajístico y también una de las que ofrece mejores posibilidades para ver fauna salvaje. Pero no es solo ver animales, ya que que las impresionantes cataratas Murchison ponen la guinda a una reserva natural que ofrece todo lo que cualquier viajero puede buscar.

Nosotros decidimos pasar dos noches en el interior del parque, concretamente en el Red Chilli Rest Camp en Paraa, probablemente el alojamiento más barato (con bastante diferencia) dentro de la reserva. A él acuden mochileros y viajeros independientes con presupuestos limitados, ya que es posible dormir en una banda básica sin ducha por menos de 20 USD la noche y la verdad es que no es para nada un mal negocio. Además, los platos que preparan para la cena son baratos y deliciosos.

Cruzando el Nilo de camino a Paraa

Pasamos la noche anterior a la afueras de la reserva, en la cercana localidad de Pakwach, situada a unos pocos km. de la Tangi Gate, al norte de Murchison Falls NP y por la mañana entramos en la reserva.

¿Qué puedes hacer en Murchison Falls NP?

Las posibilidades en esta reserva son muchas y casi todas te dejaran impresionado. La primera y probablemente la más conocida es el crucero por el Nilo que te lleva hasta la caída de las cataratas Murchison. Los tickets para el barco se pueden comprar en el muelle de Paraa o en la oficina de la UWA situada en la misma orilla, muy cerca del Red Chilli Rest Camp. La segunda cosa que no deberías dejar de hacer en este parque es ir a lo alto de las cataratas Murchison. Personalmente me impresionó mucho más esto que no el crucero y creo que es de los mejores momentos que viví en mi viaje por Uganda. La potencia con la que baja el agua es descomunal. Y por último, debes ir de 'safari', ya que la zona norte del parque (Buligi), al norte del Nilo, tiene infinidad de fauna y es uno de los mejores lugares para ver leones o leopardos, aunque también puedes encontrar hienas, jirafas, cebras, cocodrilos, hipopótamos y muchas otras especies.

Vistas sensacionales de las Murchison Falls

La otra perspectiva de las cataratas Murchison

Nuestra experiencia en Murchison Falls NP

Pasamos dos días enteros en el interior del parque y pudimos hacer todo lo mencionado anteriormente. Aprovechamos las mañanas muy temprano (con el primer ferry de las 7 am) para ir a la zona norte a intentar ver animales y tuvimos bastante suerte en este aspecto. Estuvimos a muy pocos metros dos veces de una hiena, vimos un grupo de tres leonas hembra y un león macho, multitud de jirafas, hipopótamos y muchísimas especies más. No tuvimos la suerte de ver ningún leopardo, pero no salimos descontentos de nuestros 'safaris' en este parque. Los mejores momentos para intentar ver a los depredadores son las primeras horas del día y al final del día, cuando el sol empieza a caer. Nosotros no pudimos aprovechar las últimas horas del día porque nuestro alojamiento estaba en la orilla sur del río y el último ferry salía a las 7 pm.

Por las tardes y a sabiendas ya de que la mayoría de animales se esconden a la sombra a pasar las horas centrales del día hasta que cae el sol, las dedicamos a otras cosas. La primera tarde fuimos en coche a lo alto de las cataratas Murchison situadas en la orilla sur del río. Aquel fue posiblemente el mejor momento de los dos días. La caída del agua se aprecia increíble desde ese punto y las sensaciones encima de esa bestia son impresionantes. Para nosotros, esta es la actividad más imprescindible de todas.




La segunda tarde la dedicamos al famoso crucero por el Nilo hasta los pies de las cataratas. Aquí pudimos ver elefantes, hipopótamos, cocodrilos y muchísimas aves diferentes. Sin duda, también merece la pena. Aunque el punto culmimante de este crucero es cuando llegas a unos 100 metros de las cascadas y las sientes de cerca con toda su potencia. Quizás esperaba que se acercase un poco más el barco, pero entiendo que no debe ser del todo seguro. Aún así, merece la pena pagar el precio (nada barato) que te cobran.

Nuestro alojamiento: Red Chilli Rest Camp (Paraa)

Leímos sobre él en un montón de foros y todas lo recomendaban dentro del rango de alojamientos baratos. Vimos que tienen dos hoteles, uno en Kampala y otro dentro del parque de Murchison Falls, donde los alojamientos no eran nada baratos. Miramos precios y voilà, se ajustaba a nuestro presupuesto y parecía que estaba bastante bien, así que un mes antes del viaje contactamos con ellos y contratamos dos noches, la primera en una casa familiar con baño y la segunda en una banda básica sin baño. Eran las opciones que les quedaban libres. El precio por noche rondaba los 20 USD por persona.

Vistas desde la 'terraza' del bar

El alojamiento es más que correcto. Modesto, evidentemente, pero limpio, con mosquiteras y un buen servicio. En los baños comunes no conseguimos agua caliente, pero a esas alturas de viaje ya nos daba bastante igual, la verdad. Los puntos positivos no acaban ahí: las zonas comunes están muy bien y la comida que preparan estaba buenísima, las raciones eran grandes y a un precio casi ridículo.

Un último punto a favor del Red Chilli Rest Camp es su ubicación, muy cerca del río en la orilla sur, a unos 500 metros del ferry. Y como consecuencia de su cercanía al río, hay que añadir un punto más a su favor, y es que durante las noches puedes toparte con hipopótamos despistados que salen del agua, cruzan el campamento e incluso se quedan toda la noche comiendo hierba al lado de tu tienda o de tu banda. Nosotros, de camino a nuestra banda para irnos a dormir, nos encontramos de frente con un hipopótamo y estuvimos a unos cinco metros de él, observándolo de manera casi temeraria pero emocionados por la ocasión. ¡Nuestra estancia en el Red Chilli Rest Camp fue gratificante y muy divertida!


Recomendaciones si vas a visitar Murchison Falls NP

- Las entradas en las reservas ugandesas más importantes cuestan 35 USD y se cobran por períodos de 24h. Es decir, si entras a las 10 de la mañana de un martes, tendrás de tiempo para salir por cualquiera de las puertas de la reserva hasta las 10 de la mañana del día siguiente. Si sales más tarde de esa hora, deberán pagar otros 35 USD, aunque solo sea media hora de más. Es importante tenerlo en cuenta para calcular el tiempo que queréis estar, porque los precios no son para nada baratos.

- Los safaris en Uganda funcionan de una manera algo diferente a otros países en los que habíamos estado. La UWA gestiona los safaris guiados, pero hay muy pocas reservas disponen de coches propios (que sepamos solo Murchison Falls) y lo que te ofrecen es un guía de la propia UWA que va en tu coche. Es decir, tú conduces y él va sentado de copiloto (o si lo prefieres en los asientos traseros, tú eliges) y te va dando indicaciones de por dónde tirar haciendo valer sus conocimientos y sobretodo los avistamientos que hayan habido ese día. Algunos llevan teléfonos móviles para comunicarse con otros guías y otros ni siquiera eso. El precio son 25 USD por guía, es decir es muy barato, pero claro ten en cuenta que las condiciones son bastante pobres y si como por ejemplo nosotros, váis cuatro en el coche; meter a una quinta persona incomoda mucho y por lo tanto acabamos por no hacerlo.

- Hay bastantes alojamientos tipo lodge dentro del parque, pero los precios no son económicos. Desde luego, dormir en el interior del parque merece la pena, pero hay algunos que directamente son prohibitivos, asñi que intenta ser previsor y reserva con algo de antelación porque los más económicos suelen estar bastante solicitados.

- Murchison Falls NP está claramente dividido en dos sectores: al norte del Nilo y al sur. La zona norte es en la que se concentra toda la vida salvaje, fuera de aquí no encontrarás prácticamente nada más que algún antílope despistado. Por otro lado, la zona sur es la zona de acceso a las cataratas Murchison por carretera y desde la que salen los ferrys para hacer el crucero.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Una tarde con los rinocerontes blancos de Ziwa

El rinoceronte blanco, como otras muchas especies africanas, es un animal el peligro de extinción y Uganda es uno de los ejemplos más claros de lo fácil que puede ser hacer desaparecer una especie.

Antaño numeroso, esta portentosa especie sufrió la enfermiza afición por la caza del ex dictador Idi Amin Dada y de los cazadores furtivos hasta provocar su extinción, declarada oficialmente en 1983. El número de rinocerontes blancos en Uganda descendió literalmente hasta cero. Tocaba empezar de nuevo.


Por suerte, desde hace unos años apareció el Ziwa Rhino Sanctuary, un santuario que trajo a territorio ugandés varios ejemplares y se encarga de sus cuidados y de hacer crecer paulatinamente la población en este recinto de poco más de 70 hectáreas para con el tiempo, reintroducirlos en las reservas naturales del país, principalmente en Murchison Falls NP. Los rinocerontes de Ziwa viven en un estado de semi libertad, ya que el recinto, aunque es de gran tamaño, está cerrado y lo más importante, vigilado 24 horas al día por guardabosques armados, que tienen la nada sencilla tarea de controlar a los furtivos, que buscan incesantemente a estos animales para vender sus valiosos cuernos en el mercado negro. El trabajo que realizan en Ziwa por lo tanto, es de un valor incalculable.



Pero este trabajo no podría ser tan efectivo sin las visitas de algunos viajeros que en su paso por Uganda, deciden parar en este santuario para hacer alguna de las actividades que proponen. La más famosa de ellas, el Rhino tracking. Y con ese objetivo llegamos nosotros a Ziwa.

El rhino tracking es básicamente ir de la mano de un guía en busca de estos animales por todo el recinto (ojo porqué según nos dijeron, alguna vez han visto leopardos). Caminar y buscar a los rinocerontes blancos de Ziwa fue una experiencia gratificante, no solo por estar a escasos metros de un animal tan imponente, sino también porque sabíamos que aquello que hacíamos era por una buena causa. Y que la cantidad que habíamos pagado al santuario se dedicaba exclusivamente al cuidado y mantenimiento de los rinocerontes.


El propio guía te explica los objetivos a corto y largo plazo del santuario y te acerca lo máximo posible a los rinos. De hecho te acerca lo suficiente como para hacerte sentir vulnerable. A solo unos metros de distancia, los rinocerontes caminan pausadamente conocedores de que ese es su terreno, se sienten cómodos ante la presencia humana, a la cual están acostumbrados, aunque es importante no descuidar nunca la distancia de seguridad.

Nosotros fuimos a Ziwa en nuestro camino de Murchison Falls NP a Fort Portal, pero también es una excursión ideal desde Kampala, a escasas horas en coche y que sin duda despertará en ti un gusanillo y u namor por estos animales que ya nunca podrás dejar de sentir.

Datos prácticos sobre Ziwa

Distancias: Desde Paraa, en el PN Murchison Fall tienes que cruzar Masindi y de allí a Ziwa en un trayecto que en total te llevará unas 3,5 horas. Desde Kampala el trayecto es algo más corto, quizás unas 2,5 horas, pero no sabría decir el tiempo exacto porqué nosotros no lo hicimos.

Estado de las carreteras (escala de 0-10): En el interior de Murchison Falls son buenas, sin asfaltar pero en muy buen estado, mientras que desde Masindi, ya con carretera asfaltada, el estado de las carreteras hasta Ziwa es excelente. Nota: 9

Alojamiento: Ziwa Wildlife Ranch. Está en el interior del santuario y no es demasiado caro. No esperes nada del otro mundo, pero tampoco os puedo decir que esté mal. Simplemente es muy modesto, igual que su restaurante.

Recomendaciones si vas a visitar Ziwa Rhino Sanctuary

- Además de las actividades con rinocerontes, hay otras que puedes realizar, como por ejemplo una excursión en canoa para intentar ver el famoso shoebill (picozapato). No es tan sencillo de ver en otros lugares, así que puede que merezca la pena.

- No esperes la experiencia más salvaje de tu vida, pero si la más emotiva. Cogerás cariño a los rinos para siempre.

- La visita dura una hora, así que podéis ir de paso a cualquier sitio sin necesidad de parar a dormir o dedicarle todo el día.

viernes, 27 de octubre de 2017

Atravesando la tierra olvidada de Karamoja

Llevábamos semanas pensando en cómo abordar la subida hasta Kidepo Valley NP. Horas y horas mirando foros, blogs y haciendo preguntas a gente que había ido. Pese a toda la información que acumulé, llegó el día de nuestro viaje a Uganda y seguía sin tener claro cómo hacer ese tramo de 500 km. desde Sipi hasta Kidepo. Así que la conclusión fue que tomaríamos la decisión una vez llegados a Sipi, sobre el terreno, preguntando a gente que nos encontrásemos o conociésemos.

Nuestras dudas radicaban en las tres opciones principales que se nos planteaban. La primera era una ruta que desde Sipi volvía hasta Mbale y desde allí ir subiendo sobrepasando las ciudades de Kumi, Soroti, Obalang y Abim hasta llegar a Karenga, a las puertas de Kidepo. Pero nos creaba muchas dudas a partir de Soroti, con carreteras que en los mapas las indicaban en muy mal estado. De esta ruta nacía la alternativa a partir de Soroti de desviarse hacia Kitgum, teóricamente con unas carreteras mucho mejores y más rápidas y de ahí ir a Karenga. A priori y según lo que nos habían dicho, esta era la opción más larga, pero también la más rápida y se podía hacer en una larga jornada de conducción, llegando antes del anochecer a nuestro destino. Pero también era la ruta que menos nos atraía puesto que, de vuelta de Kidepo ya nos veíamos obligados a recorrer ese tramo. La última opción era la que partía desde Sipi hacia el norte atravesando toda la región de Karamoja, pasando Moroto, Kotido y Kaabong y finalmente hasta Karenga. Era el momento de tomar una decisión.

Resumen rutas Sipi - Kidepo:

A) Sipi - Mblae - Kumi - Soroti - Lira - Kitgum - Karenga [500 km - 9 horas]
B) Sipi - Mblae - Kumi - Soroti - Obalang - Abim - Karenga [410 km - 9 horas]
C) Sipi - Moroto - Kotido - Kaabong - Karenga [400 km - 10 horas]




Tras un buen rato deliberando, mirando mapas y consultando con la gente que iba llegando al hotel, decidimos que en general era más atractiva la tercera opción, que implicaba atravesar toda la región Karamoja, tierra de tribus y manyattas y territorio hasta hace muy poco tiempo desconocido pero del que habíamos leído infinidad de cosas. Nos avisaron que las carreteras hasta Moroto (150 km) eran muy buenas, pero que a partir de allí la cosa cambiaba radicalmente. No teníamos prisa y disponíamos de dos días para llegar hasta Kidepo asi que íbamos a comprobarlo nosotros mismos. Decidiríamos donde pasar la noche en función de cómo fuese el día.

Llegó el día. Madrugamos y desayunamos fuerte en previsión de que el día fuese largo. A primera hora de la mañana salimos hasta Moroto. Después de unas 3 horas de conducción llegamos a esta ciudad a los pies de Monte Moroto, que se levanta imponente en el horizonte. Hicimos una breve parada técnica para comprar algo de comer y llenar el depósito de gasolina antes de salir hasta Kotido. A partir de aquí lo que nos encontrásemos era una total incógnita.

Una de las mejores carreteras en Karamoja
Pero pese a las advertencias del mal estado de las carreteras, nos encontramos que el tramo desde Moroto hasta Kotido se encontraba en un estado excelente. Dos horas después de haber salido de Moroto, estábamos en la pequeña pero ferviente población de Kotido. De nuevo parada técnica. Esta vez en la 'oficina' que la Uganda Wildlife Autorithy tiene en Kotido y que abarca a toda la región con la intención de que los (muy pocos) visitantes que llegan hasta allí para preguntar, dispongan de algo de información sobre la reserva de Kidepo Valley antes de llegar a ella. Pues os aviso de que si llegáis allí con la intención de encontrar una oficina al uso o información útil, no os molestéis en ir porque no encontraréis más que un pequeño cuchitril dónde no tienen absolutamente nada de información. Y digo nada en el sentido más estricto de la palabra. Nada. Sin ir más lejos, nosotros teníamos pensado dormir en un pequeño lodge construido hace unos años, bastante nuevo y preguntamos como llegar a él y la respuesta fue que no tenía constancia de que este existiese. Luego comprobamos que evidentemente, si que existía.

Pese a esto, seguíamos sorprendidos por lo que estábamos viendo, por el buen estado de las pistas, y nos llenamos de optimismo. Llenamos el depósito nuevamente, compramos un tanque extra de 20 litros de gasolina ya que al menos si que nos habían dicho en la 'oficina' que no encontraríamos más gasolineras en los próximos tres días y salimos en dirección a Kaabong.

La guía Bradt describe Kaabong como "probablemente la problación más aislada de Uganda" y nosotros habíamos llegado desde Kotido sin incidencias y en no demasiado tiempo. Eran las 4 de la tarde y nos quedaban 40 km hasta Karenga, a las puertas de Kidepo. ¿Qué hacíamos? Pues a ver, teníamos más de 3 horas de luz para recorrer esos 40 km. así que, ¡adelante!

Kotido, una de las ciudades más grandes de Karamoja

Y aquí fue cuando topamos de frente con la realidad del norte de Uganda. Tardamos 6 horas en cubrir esos 40 km. ¡Seis malditas horas! Tuvimos que sacar 3 veces nuestro 4x4 del barro y sufrimos el acoso de la incansable mosca tse-tse durante cada una de esas maniobras. Al final, a 700 metros de Karenga (Sí, a 700 malditos metros) una masa de barro que llegaba hasta donde nos daba la vista se cruzó en nuestro camino y volvimos a quedarnos tirados allí en medio. Esta vez era imposible sacarlo sin ayuda. Además, eran las 7 de la tarde y se estaba haciendo de noche. Así que dos fueron a pedir ayuda mientras los otros dos esperaban en el coche. Dos horas después y con la noche ya totalmente sobre nosotros llegaron los refuerzos y con la ayuda de una cuerda y otros coche conseguimos sacar nuestros 4x4 de esa infinita masa de fango.

Pasadas las 9 de la noche, por fin llegábamos al Buffalo Base Camp, el único alojamiento en el pueblo y que por suerte tenía habitaciones disponibles (por suerte o porque debe de estar siempre vacío, imagino...). Llenos de barro hasta el más pequeño hueco de nuestros cuerpos, nos dimos una ducha, cenamos unos panecillos con atún que nos quedaban en la reserva y nos fuimos a dormir.

Nos habíamos confiado, pero al final comprobamos que cruzar la región de Karamoja no era una tarea sencilla. Por suerte ya estábamos a las puertas de Kidepo. Prueba superada!

Datos prácticos sobre Karamoja

Distancias: Las arriba descritas. En nuestro caso, como ya habréis leído, desde Sipi hasta Kidepo escogimos la ruta que pasaba por Moroto, Kotido y Kaabong.

Estado de las carreteras (escala de 0-10)

-Tramo Sipi-Moroto: Buen estado. Aunque no son perfectas, son perfectamente transitables. Nota: 6
-Tramo Moroto-Kotido: Esperábamos tan poco, que nos sorprendieron para bien pese a algún tramo algo peor. Nota: 6
-Tramo Kotido-Kaabong: Empezaron a empeorar en un aviso de lo que nos venía. Nota: 4
-Tramo Kaabong-Karenga: Y nos vino lo peor. Una charca constante por la que era inviable conducir. Igual en temporada seca se puede plantear tomar este tramo, pero en temporada de lluvias no es ni planteable. Nota: 0.

Alojamiento: Buffalo Base. En las condiciones que llegamos nos pareció un hotel de cinco estrellas. La realidad es que se trata de un pequeño hotel que sirve como base para entrar al día siguiente al Kidepo, en unas condiciones bastante pobres y carente de cualquier tipo de higiene, aunque con un servicio que supera la excelencia.